RECONSTRUCCIÓN EN NEPAL, DONDE MILES SIGUEN DESAPARECIDOS.

A unas tres semanas de las mortíferas inundaciones que arrasaron el corredor fluvial de Bhotekoshi-Trishuli en Nepal, cerca de la frontera con China, la nación del Himalaya está pasando de las operaciones de búsqueda y rescate a los esfuerzos de socorro y reconstrucción.

Según informaron las autoridades nepalíes, se han recuperado al menos 1.386 cadáveres en los cinco distritos afectados, mientras que más de 5.130 personas siguen desaparecidas. Esta última cifra incluye a 587 extranjeros y unos 900 trabajadores empleados en túneles hidroeléctricos y otras instalaciones energéticas.

La crecida repentina, que según las autoridades, fue provocada por el derrumbe de un glaciar, devastó comunidades y arrasó más de una docena de centrales hidroeléctricas.

Mientras continúan las operaciones de búsqueda en túneles sumergidos y a lo largo de las riberas fangosas de los ríos, las familias están cada vez más desesperadas por tener noticias de sus seres queridos desaparecidos.

Aldeas arrasadas en minutos

«Pasamos días buscando entre los escombros, con la esperanza de encontrar señales de mis padres y familiares desaparecidos», comenta a DW Nirajan Paudyal, residente de la aldea de Sole, en el distrito de Nuwakot, quien perdió a sus padres, a su hermana, a su tío y a su tía en las repentinas inundaciones. «Lamentablemente, el desastre no nos dejó otra opción que realizar los rituales funerarios sin sus cuerpos».

Nepal y los gastos colosales de recuperación

A medida que las labores de ayuda comienzan a estabilizarse, Nepal se enfrenta a una enorme carga financiera. Según informes de medios locales, una evaluación preliminar rápida de daños y necesidades (RDNA, por sus siglas en inglés) estima que el costo total de la reconstrucción asciende a unos 723.300 millones de rupias nepalíes (4.780 millones de dólares, 4.100 millones de euros).

Según esas estimaciones, cerca de dos tercios de los fondos se destinarán a la restauración de las redes de energía y transporte, así como de las instalaciones educativas y académicas.

La energía hidroeléctrica, que abastece casi toda la electricidad de Nepal, se había convertido para el país en una fuente de ingresos por exportaciones de rápido crecimiento. Los daños causados por las inundaciones han aumentado la preocupación sobre cómo Nepal financiará su recuperación.

El lunes 14 de septiembre, la vecina India aprobó la exportación de electricidad a Nepal durante 18 horas al día hasta al menos el 31 de diciembre, informa la agencia  Reuters.

COMENTARIOS