- La mañana del lunes 10 de febrero, dos sujetos arrojaban piedras y botellas a las puertas del “ Bunker”, cuando fueron intervenidos por los serenos dijeron que dentro del local les habían robado sus celulares.
Una vez más los vecinos pagaron los “platos rotos” de la falta de autoridad en pleno centro de la ciudad de Tarma.
Dos sujetos en estado de ebriedad que salieron del “Bunker”, al promediar las 5 de la mañana, empezaron a arrojar botellas y piedras a las puertas de esa discoteca, despertando a los vecinos del Jr. Dos de Mayo, quienes se vieron sobresaltados por los insultos que proferían esos individuos.
Al ser intervenidos por los serenos, los sujetos señalaron que actuaban de esa manera porque dentro de la discoteca les habían robado sus celulares y que pretendían ingresar para recuperarlos, entonces llegaron los efectivos policiales, cuando se les pidió – a las supuestas víctimas – que presentaran sus denuncias, se negaron a hacerlo y se retiraron del lugar.
Pero ya habían generado todo un alboroto en esa zona que se ubica a solo unos pasos del local de la municipalidad de Tarma.
Ante esta situación insoportable, los vecinos volvieron a solicitar a las autoridades, a la subprefectura, a la policía que tomen acciones y cierren esa discoteca porque “ya estamos cansados”, esa discoteca funciona de jueves a martes infringiendo la ordenanza que regular los horarios de atención de este tipo de locales; días particulares hasta las 2 de la madrugada y, fines de semana y días festivos hasta las 3 de la madrigada, pero eso está lejos de se cumpla.
NO ES LA ÚNICA.
Otra discoteca que siguió funcionando hasta entrada la mañana del lunes fue la discoteca conocida como “La Calle 4”, a puertas cerradas pero con la música a alto volumen y con el inconveniente que genera la presencia de los ebrios a plena luz del día cuando la gente ya está realizando sus actividades acostumbradas.
Se ha hecho el llamado hasta la saciedad para que se hagan cumplir las ordenanzas y disposiciones, pero, al parecer, hay “gente con corona” que está por encima de las normas y, los afectados, los vecinos, tienen que seguir perjudicándose sin siquiera poder descansar bien.