Después de casi tres semanas de lucha contra el fuego, la lluvia trajo alivio a los bomberos voluntarios y brigadistas que combatían un incendio forestal en el distrito de Río Tambo, provincia de Satipo. Tras 19 días de sequía, las precipitaciones desataron escenas de alegría entre los combatientes desplegados en la comunidad de Tincareni, donde hubo vítores y silbidos al ver caer el agua.
Ardua labor
La emergencia movilizó a unos 58 efectivos y colaboradores, entre bomberos, combatientes forestales del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), miembros del Ejército y pobladores de comunidades nativas. Incluso se utilizaron helicópteros para apoyar las labores en esta zona de difícil acceso.
Durante 19 días, las llamas avanzaron por los anexos de Tincareni y Tsyapo, pertenecientes a la comunidad nativa de Cutivireni, amenazando la flora y fauna de este territorio amazónico. El incendio se registró en la zona de amortiguamiento de la Reserva Comunal Asháninka, un área de gran importancia para la biodiversidad y el sustento de las comunidades indígenas.
El trabajo articulado y las condiciones climáticas favorables permitieron controlar y extinguir el fuego. Sin embargo, la emergencia no termina con la lluvia. El Sernanp mantiene labores de monitoreo y verificación de focos de calor para confirmar que no queden puntos activos ni se produzcan reactivaciones.
Combatientes forestales del Bosque de Protección Pui Pui, la Reserva Comunal Asháninka y el Parque Nacional Otishi continúan vigilando la zona. La intervención evidencia el esfuerzo conjunto del Estado y las comunidades nativas para proteger los bosques de la selva central, amenazados por los incendios forestales.
FUENTE: CORREO