- Los representantes de los pobladores de Pacchac (Tapo) y de Haripampa (Palca), están denunciando que ninguna entidad se ha hecho responsable por los daños causados s sus cultivos, viviendas y otras estructuras.
Javier Huaynates, alcalde del Centro Poblado (CP) de Pacchac, en el distrito de Tapo, informó que hasta el momento ninguna entidad ha asumido la responsabilidad para resarcir los daños que se produjeron – hace varios días – debido a un embalse que arrasó con varias hectáreas de cultivos, causó la muerte de animales, afectó sus viviendas y otros perjuicios.
Agregó que el peligro persiste porque no se ha logrado desembalsar el río Ricran, actualmente solo hay una maquinaria que está trabajando, pero no es suficiente, esta maquinaria pertenece al Consorcio JU – 103, consorcio que ejecuta la vía del mismo nombre en la zona y que, aparentemente, habría provocado ese embalse.
El pasado jueves fueron citados, los representantes de estos poblados, para reunirse con representantes del Gobierno Regional Junín (GRJ) y del consorcio, sin embargo, no llegaron, porque los pobladores esperaron durante varias horas.
Hasta el momento no se han determinado responsabilidades, la autoridad remarcó que esperan reunirse con las otras partes para “debatir” esta situación y determinar responsabilidades, no obstante esto también sería complicado porque hasta el momento no se ha iniciado una investigación, al menos no formalmente.
Pero a este panorama se suma otra preocupación la próxima temporada de lluvias, ya cercana, por eso están solicitando al consorcio que abra una carretera en la parte baja, porque temen que otro huayco se lleve esa vía y quedarían incomunicados. Existe la impresión que tanto el GRJ y el consorcio han querido minimizar el hecho.
Los lugareños señalan que el embalse se produjo debido a que el consorcio arrojó una gran cantidad de desmonte sobre unos ojos de agua, estos elementos combinados originaron del desplazamiento de una gran cantidad de lodo y otros materiales que fueron a parar al río Ricran, luego de arrasar terrenos de cultivo y causar la muerte de animales.