MELONI: TOPE DEL 30% A ALUMNOS SIN ITALIANO Y VETO AL BURKA.

El Gobierno de la ultraderechista italiana Giorgia Meloni aprobó este jueves (24.09.2026) un decreto que limita al 30 por ciento los alumnos extranjeros en las aulas con poco dominio del italiano y prohíbe el uso en centros escolares del burka y del nicab, entre otras medidas. La decisión, según sus detractores, fue diseñada para contrarrestar el creciente atractivo de un partido rival de extrema derecha, de cara a las elecciones del próximo año.

El límite del 30 por ciento se aplicará en las aulas de primaria a los alumnos que no sean italianos, que no hayan nacido en Italia o que hayan cursado menos de dos años de educación infantil en el país. Se trata de «medidas de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar de verdad, evitando las clases-gueto y dando a todos los estudiantes las mismas oportunidades», añadió Meloni.

Auge de partido rival

La oposición acusó a Meloni de priorizar la batalla cultural sobre los intereses de los estudiantes y las escuelas. «Es un decreto vergonzoso que busca ocultar la incapacidad del gobierno para abordar los problemas reales del sistema de educación pública tras una nueva bandera ideológica”, declaró Elly Schlein, líder del Partido Demócrata (centroizquierda).

Otros sectores acusan a Meloni de buscar limitar el avance de Futuro Nacional, un partido fundado en febrero por el exgeneral del ejército Roberto Vannacci y que ya cuenta con un apoyo de alrededor del 8 por ciento en las encuestas, mientras que la coalición que sustenta al gobierno de la primera ministra aparece por detrás del bloque de centroizquierda.

Futuro Nacional convirtió las escuelas en un campo de batalla de su campaña a favor de la «remigración» —la deportación de extranjeros a sus países de origen— y ha argumentado que la «contaminación» islámica en las aulas perjudica la identidad nacional.

La nueva legislación también incluye la «prohibición de enmascaramiento» en los centros educativos, impidiendo que se pueda acceder a ellos con burka y nicab, pero también con «mascarilla si no se está enfermo o con cascos», declaró el ministro de Educación, Giuseppe Valditara. «No se podrá acceder al curso formativo si se quiere entrar a clase con el nicab, por poner un ejemplo», ilustró.

Según ISMU Foundation, alrededor de 900.000 estudiantes extranjeros asisten a escuelas italianas, lo que representa el 11,6 por ciento del total de la población estudiantil. Aproximadamente el 43 por ciento de ellos proviene de otros países europeos, mientras que el 32 por ciento tiene ascendencia africana.

La inmigración es un tema políticamente delicado en Italia, pero la proporción de inmigrantes en la población sigue siendo inferior a la de varios países europeos, situándose en torno al 12 por ciento en 2025, debajo del 21 por ciento de Alemania y el 19 por ciento de España.

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