- Los equipos de rescate siguen sin poder acceder a algunas de las zonas más devastadas. Hay cuatro españoles sin localizar.
Miles de rescatistas continúan trabajando sin descanso a ambos lados de la frontera entre Nepal y el Tíbet, más de día y medio después de que un gigantesco desprendimiento de hielo y roca desencadenara una monstruosa riada que recorrió decenas de kilómetros por los valles del Himalaya. Unos rastrean las riberas en busca de supervivientes; otros avanzan con maquinaria pesada entre el lodo, los escombros y las carreteras destruidas. Durante el día, los helicópteros han sobrevolado las localidades que permanecen aisladas y han llevado suministros a sus habitantes. De momento, se han recuperado al menos 389 cuerpos en territorio nepalí y otros tres en la región tibetana, mientras 1.468 personas continúan sin localizar. Cerca de 600 son extranjeros, entre los que figuran cuatro ciudadanos españoles.
El origen de la catástrofe se encuentra en uno de los rincones más remotos del Himalaya, donde el miércoles por la mañana (hora local) una enorme masa de hielo se desprendió del frente de un glaciar situado a unos 5.200 metros de altitud y se precipitó 1.200 metros hasta el fondo de un valle encajonado. La avalancha arrancó rocas y sedimentos, alcanzó el cauce del río Lhende y se transformó en una enorme pared de agua y barro que llegó a avanzar a unos 180 kilómetros por hora y recorrió más de 20 kilómetros. Los análisis permiten reconstruir ya esa secuencia, pero todavía se desconoce qué desestabilizó el glaciar.
Solo en Nepal hay más de 910 personas con las que no se ha podido establecer contacto; en su mayoría, excursionistas. La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres afirma que entre los desaparecidos hay 540 ciudadanos extranjeros de 32 países, 127 nepalíes residentes en el exterior de visita en el país, 85 miembros de los cuerpos de seguridad y aduanas y decenas de residentes locales. La Junta de Turismo contabiliza que al menos 667 turistas registrados en la zona del desastre siguen desaparecidos.
En el lado chino, las autoridades mantienen en 558 el número de personas sin localizar, 260 de ellas extranjeras. El Ministerio de Exteriores chino ha asegurado que Pekín y Katmandú están “cooperando estrechamente en los esfuerzos de búsqueda y rescate”.
Los Gobiernos de Nepal y China todavía no han aclarado si existen solapamientos entre ambas listas. En especial, en el caso de los extranjeros que se encontraban cruzando la frontera. Todos los recuentos continúan en proceso de comprobación y pueden incluir personas que se encuentren a salvo pero incomunicadas por cortes de carreteras, redes eléctricas y líneas telefónicas.