- El Dr. Richard Ospina, del a RIS – Tarma, recomendó a los padres tener los cuidados necesarios para evitar que los niños se contagien de la enfermedad de manos, pies y boca que puede llegar a ser muy dolorosa y perjudicial para la salud de los infantes.
En lo que va del presente año, en la provincia de Tarma se han registrado seis casos de la enfermedad de manos, pies y boca, tres de estos pertenecen al distrito capital, por eso se están realizando visitas a las escuelas, a los hogares para poder orientar a los padres de familia y docentes sobre la medidas de prevención para evitar que los niños sean afectados por el también llamado COXSACKIEVIRUS.
EL Dr. Richard Ospina, recordó que el 2025 se tuvieron que cerrar varias instituciones educativas, sobre todo del nivel inicial, señalando que los infantes que son afectados por este virus, sobre todo son, los menores de 5 años. Se deben aplicar todas las medidas posibles para prevenir el contagio de esta enfermedad.
El galeno indicó que esta enfermedad es “benigna”, pera altamente contagiosa, por eso se han presentado múltiples casos en Lima, en el Cusco, en el norte del país y en varios sectores más. Este virus se manifiesta como un resfriado común, malestar, fiebre; pero luego se manifiestan las erupciones, señal inequívoca que de trata de esta enfermedad.
Si se presentan estos síntomas, el niño debe ser conducido al centro de salud más cercano, para que el médico realice la evaluación y dé el tratamiento para mitigar los síntomas y el malestar, cabe indicar que no existe una vacuna ni medicamento para el COXSACKIEVIRUS, por eso los tratamientos son paliativo.
Estos salpullidos se presentan en la boca, por eso los afectados tienen dificultad para alimentarse e ingerir líquidos por lo que podrían llegar a deshidratarse. Si un niños es diagnosticado con este virus debe ser aislado – es decir quedarse en su casa – por espacio de 7 a 10 días hasta que la enfermedad cumpla su ciclo.
EL DATO.
El virus Coxsackie, causante de la enfermedad de «mano, pie y boca», es una infección viral altamente contagiosa que afecta principalmente a niños menores de 10 años, provocando fiebre, malestar y erupciones en la piel. En 2026, se ha reportado un aumento significativo de casos en colegios, siendo una enfermedad estacional. No existe tratamiento específico; el manejo se centra en aliviar síntomas.