La municipalidad de Tarma incautó 33 balanzas en mercados y arterias donde se realiza la venta de diferentes productos. Son balanzas que no están calibradas o están “arregladas” para “robar” a los clientes.
En un reciente operativo realizado por al área de fiscalización de la Municipalidad Provincial de Tarma (MPT) se incautaron 33 balanzas que estaban adulteradas y permitían a los comerciantes engañar con impunidad a los clientes que acuden a sus establecimientos a realizar sus compras.
Ante la falta de operativos, este cayó por sorpresa, lo que permitió incautar ese número de balanzas tanto, en los mercados, como en los puestos ambulantes. De acuerdo a los responsables de este operativo en algunos puestos vendían, supuestamente, un kilo de determinado producto, pero en realidad la venta era de 900 o, en algunos casos de 800 gramos, es decir excediendo todos los límites permisibles.
En otros puestos encontraron balanzas con un pedazo de metal en el plato cubierto con un papel, para que el plato “esté limpio”, pero en realidad el papel cubría el metal que ya pesaba una cantidad de gramos que permitía al comerciante “robar” a su cliente. Se dieron mil pretextos, no obstante los fiscalizadores cumplieron con su labor.
Cabe referir que los fiscalizadores hacen uso de unas pesas autorizadas por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL). La población pide que se vuelvan a instalar las balanzas de control en los mercados – como antes – para evitar los “robos” que cometen algunos malos e inconscientes comerciantes.
EL DATO.
El Instituto Nacional de Calidad (INACAL) en Perú no establece un margen de «peso que falte» tolerado, sino que exige el uso de balanzas certificadas y calibradas para garantizar el peso exacto en mercados, bodegas y supermercados. Las normas técnicas buscan asegurar que el consumidor reciba la cantidad exacta comprada, sancionando las balanzas adulteradas.