UN GRUPO NUMEROSO DE VECINOS E INTEGRANTES DE LA SOCIEDAD CIVIL LLEGÓ HASTA LA MUNICIPALIDAD PARA PRESENTAR UN DOCUMENTO SOLICITANDO QUE LOS REGIDORES DESISTAN DE SU INTENCIÓN DE INCREMENTARSE LAS DIETAS.
Un numeroso grupo de vecinos encabezados por la señora María Astuhuamàn Frías, Hugo Calero Samaniego, entre otros llegó hasta la municipalidad de Tarma para exigir que los regidores desistan de incrementarse las dietas. Como se recuerda el pasado jueves, de manera abrupta, los regidores, aprobaron subirse las dietas al 30 % del actual sueldo del alcalde con lo que, con esta modificación, los regidores pasarán a ganar de mil 499 soles a 2 mil 730 soles.
PEDIRÀN DOCUMENTOS.
Hugo Calero, representante vecinal, señaló que exigirán los documentos de las sesiones en las que se tocó el tema. Al inicio del año, el regidor Tito Güere Limaymanta, fue quien soliviantó a sus colegas para que se incrementaran las dietas alegando que era su derecho y que estaba amparado por ley.
Sin embargo, la presión de la población hizo que, supuestamente, desistieran de esta intención, de manera pública todos los regidores hablaron de su compromiso con la población y que en honor a ello, “desistían”, literalmente, de ese afán. La población creyó en la palabra de los regidores y todo parecía haber quedado ahí.

Pero el pasado jueves 30 de marzo, de manera sorpresiva, la regidora Verónica Zacarías, sobre la hora, hizo un pedido para que se retomara el tema, aceptaron volver a tratar el incremento de sus dietas, sometieron el tema a votación y la mayoría aprobó, el resto solo se abstuvo.
Por eso se están solicitando los documentos de ambas sesiones de Concejo, Calero dijo esperar que la primera decisión, es decir desistir de sus intenciones, conste en actas, de lo contrario la situación para los regidores y el secretario de las sesiones de Concejo se agravaría.

MOFAS Y AMENAZAS.
Los representantes vecinales señalan al regidor Güere Limaymanta de estar mofándose de ellos. Según ellos ha indicado que no le importa que salgan uno, mil o cinco mil, porque nada va a cambiar, también, se le acusa de haber dicho que, hablarán 4 o 5 días, pero que luego se cansarán. Declaraciones que merecen el rechazo de los vecinos.
LES DIJERON QUE NO HABÍA DINERO.
Otra de las aseveraciones que han realizado es que el propio alcalde, Walter Jiménez, les dijo desde el principio del año que no había dinero y que por eso necesitaba que la población “apoye y colabore”, incluso con dinero y mano de obra. La actitud de los vecinos fue de aceptar, la señora Rocío Campos describe una escena con un alcalde “al borde de las lágrimas” al momento de expresarles la, hipotética, situación.


Pero la molestia, indignación y hasta decepción han sido tan grandes que muchos ciudadanos que estaban dispuestos a apoyar a la gestión ante la “paupérrima” situación económica de la municipalidad, cambien de actitud. Para aumentar las dietas de los regidores hay dinero, pero para las obras y otros trabajos, no.