- Sin embargo, la policía, en el parte que emitió cambio todo lo narrado por la víctima, un joven universitario de 17 años de edad. Según el reporte el joven no fue víctima de un robo, sino de un hurto.
Claudio Gómez Hinostroza (73), es el abuelo del joven de iniciales B. C. J. G (17) quien es estudiante de la Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma (UNAAT), ingresó recientemente a esa casa de estudios.
El abuelo contó que su nieto, el pasado sábado 19 de septiembre, al promediar las 3 de la tarde, fue víctima de un robo por parte de dos sujetos, uno de ellos lo cogoteo y el otro le arrebató la mochila en la que tenía su laptop y su celular, el hecho se produjo en la Av. Pacheco, en las inmediaciones del Colegio Santa Teresa a la altura del Centro de Estimulación Temprana.
El joven universitario se dirigió a la comisaría de Tarma para presentar la denuncia, el policía a cargo le preguntó su edad, la respuesta fue 17 años, ante esto el efectivo le dijo que como menor no podía presentar la denuncia, tenía que ir con una persona mayor.
Para tratar de “apoyarlo”, le recomendó que vaya a la “cachina”, indicándole que ahí podría encontrar sus pertenencias, sin recibir la denuncia. Al día siguiente el joven universitario fue, efectivamente, a la “cachina” sin lograr hallar los objetos que le habían robado.
PROFESORA LO UBICÓ.
Su abuelo, quien radica en Pichanaqui, los estuvo llamando repetidamente sin obtener respuesta, ante esta situación se comunicó con una profesora que le había enseñado en la academia (al joven), ella logró ubicarlo en su cuarto que queda en las inmediaciones de la Av. Pacheco, la docente lo describió como un joven “muy respetuoso y humilde”.
Él le contó a la profesora lo que le había sucedido, la docente se mostró mortificada e indignada por que su denuncia no había sido atendida solo por ser menor de edad. Ella señaló que lo que está escrito en el parte policial, difiere de lo que sucedió en realidad.
“REALIDADES PARALELAS”.
Según el parte de la policía nacional el pasado 21 de septiembre se presentó la persona de Claudio Gómez, en compañía de su nieto de 17 años para denunciar que el joven había sido víctima del presunto delito contra el patrimonio en la modalidad de “hurto”, hecho ocurrido el pasado 19 de septiembre cuando el agraviado se encontraba en dirección a su domicilio entre las calles Paucartambo y Arequipa. Para los efectivos del orden el hecho se produjo a las 12 y 30 del mediodía.
Según el parte, al agraviado se le acercó una persona de sexo masculino pidiéndole que le lea un afiche porque – supuestamente- el sujeto no sabía leer; es ahí que se acerca otro varón al que el universitario le dice que le lea el afiche (al otro) porque él pretendía seguir su rumbo.
Según el parte, uno de los sujetos le dice a la víctima que “vaya a comprar helados, déjanos tus cosas, acá te esperamos”, el agraviado, entonces, le dejó su mochila de color negro que contenía su laptop y un celular. Luego otro de los presuntos delincuentes, le dio su equipo celular (no especifica a quién), esto hizo que el universitario entrara en más confianza y se fue por los helados.
Al volver al punto de encuentro ya no estaban los sujetos, solo estaba la mochila tirada en el piso, no estaban sus pertenencias, el adolescente se dirigió a la comisaría a presentar la denuncia, pero, según el parte policial, la víctima no los formatos de la denuncia, indicando que no tenía tiempo y que al día siguiente volvería para regularizar su denuncia.