El mes de julio llega a su fin con una crisis migratoria en España que ha generado un fuerte impacto a nivel internacional. En las últimas horas, Ceuta ha vivido la llegada de cerca de 50.000 migrantes que han alcanzado territorio español a nado desde Marruecos en busca de oportunidades y una vida mejor, según ellos mismos han relatado. La llegada masiva ha desbordado la capacidad de la ciudad autónoma y ha obligado a reforzar la seguridad con el despliegue del Ejército.
Melilla, tras lo ocurrido en Ceuta y después de que cientos de personas intentaran acceder durante la noche, ha optado por cerrar su frontera. La decisión ha dejado a numerosos viajeros de la Operación Paso del Estrecho atrapados en la ciudad, sin poder cruzar hacia Marruecos.
La mayoría de los migrantes ha llegado a las costas ceutíes bordeando el espigón de El Tarajal o lanzándose al mar en condiciones de enorme riesgo, recorriendo a nado hasta tres kilómetros para alcanzar territorio español. Familias enteras, menores y personas exhaustas han logrado llegar a la costa tras horas de travesía, mientras que otras no han conseguido completar el recorrido. Según el último balance, al menos 57 personas han muerto intentando cruzar a nado.
Mientras tanto, los vecinos de Ceuta denuncian la situación que vive la ciudad. La mayoría de los comercios ha optado por cerrar sus puertas y muchos ceutíes han decidido permanecer en sus casas por miedo a la tensión que se vive en las calles.