- La multitud enardecida, que exigía les entregaran dos sospechosos de la desaparición del joven Mijaíl Ortiz, además de agredir a los efectivos policiales de la comisaría de Acobamba, también provocaron daños materiales.
Los familiares y allegados al joven Mijaíl Ortiz Astete, desaparecido el pasado 11 de abril, protagonizaron una protesta en las afueras del local de la comisaría de Acobamba. Ellos exigían justicia porque al interior de la comisaría se encontraban dos sujetos que, presuntamente, estaban involucrados en la desaparición de Mijaíl.

La multitud, en su afán de tener en su poder a los presuntos implicados, atacó a los efectivos de la comisaría que tuvieron que hacer uso de sus escudos parta evitar que estas personas ingresaran a la comisaría. Se pudo observar que la población arrojó ladrillos, maseteros, hierbas, hasta tierra, sin embargo, la policía logró soportar la agresión y evitar que los revoltosos lograran su cometido.

En el momento de más tensión y cuando la turba parecía superar a los efectivos, los policías arrojaron los gases lacrimógenos para contener a los agresivos pobladores. Sin embargo, no pudieron evitar los daños materiales a la comisaría acobambina.

La gente se mostraba indignada porque a hace casi dos meses de la desaparición de este joven de 18 años no se han dado resultados, ni por parte de la policía, ni de la fiscalía, por eso es que ante la aparente implicancia de dos sujetos trataron de sacarlos de la comisaría para hacer “justicia popular”, según indicaban.

Mijaíl Ortiz desapareció la noche del 11 de abril del 2026. Él había sido contratado por una persona identificada como Nilton Tacuri para laborar en tareas agrícolas en el sector de Bella Vista, en el Centro Poblado de Huaracayo, Acobamba, Tarma. Luego de haber cumplido con su trabajo fue animado por su empleador para ensayar con una cuadrilla de chonguinos, en esa actividad hubo ingesta de alcohol, los participantes se embriagaron, según dijeron facilitaron un ambiente para que el adolescente duerma, pero en algún momento, del que nadie se percató, se retiró del domicilio. Hasta el momento no se sabe nada de él.